Estrés laboral

El estrés se ha convertido en un fenómeno relevante y reconocido socialmente, siendo vinculado, con frecuencia, al trabajo y a la actividad laboral. Diferentes encuestas sobre condiciones de trabajo ponen de manifiesto que se trata de un fenómeno ampliamente extendido y son múltiples las fuentes de estrés que producen esta experiencia laboral, que suele ir asociada con consecuencias negativas.

Las consecuencias del estrés laboral no afectan solo a las personas que lo viven. Los efectos pueden incidir también sobre la organización, provocando pérdidas en el trabajo, incremento del ausentismo, ineficiencias, errores, etcétera.

En el nuevo ambiente cambiante en el que operan las organizaciones, y dados los tipos emergentes de trabajo, es importante prestar atención a estos fenómenos para evitar el estrés laboral 1) las políticas y prácticas de RRHH; 2) los cambios estructurales tales como las fusiones, adquisiciones, privatizaciones, reducciones, relocalizaciones, etc.; 3) la flexibilidad de las organizaciones en sus diferentes formas (numérica, contractual, funcional, geográfica, etc.) la inseguridad laboral; 4) la conciliación y equilibrio entre el trabajo y otras esferas de la vida.

Un elemento importante para comprender la conducta laboral y organizacional, son los directivos, especialmente si desempeñan una función de liderazgo ya que juegan un papel central en las organizaciones y pueden influir tanto en las conductas y salud de las organizaciones como en las de los trabajadores.

Por tanto, es importante analizar las relaciones entre el liderazgo y el estrés laboral en las organizaciones. Se ha demostrado que los líderes pueden crear y contribuir a producir condiciones laborales estresantes, tales como plantear demandas excesivas o ambiguas a sus empleados. De igual manera pueden producir percepciones de injusticia debido a sus prácticas de recompensa o evaluación del desempeño, la forma en que usan el reconocimiento entre sus empleados o las decisiones que toman en el lugar de trabajo. De esta forma, el liderazgo ineficaz puede contribuir seriamente a dañar la salud y el bienestar de los empleados. Por el contrario, el liderazgo eficaz es un factor clave para tener organizaciones y trabajadores sanos. Si los líderes son competentes, pueden mejorar el ambiente laboral, la organización del trabajo y el contexto social, teniendo en cuenta las características individuales de sus empleados y, así, contribuir a su bienestar.

El papel del liderazgo es aún más importante si se considera el estrés a nivel colectivo y se analizan las relaciones multi- y trans-nivel. El liderazgo puede influir en las percepciones compartidas de estrés de los miembros del equipo y contribuir a la formación de un clima más o menos estresante en la organización.

“La inteligencia emocional de un líder crea una cierta cultura o un cierto ambiente de trabajo. Los altos niveles de inteligencia emocional crean ambientes en los que florece el intercambio de información, la confianza, el aprendizaje y una saludable asunción de riesgos. Bajos niveles de inteligencia emocional crean ambientes en los que abundan el miedo y la ansiedad.”

Algunos factores a considerar en el combate  al estrés laboral son:

  • Implementar políticas de seguridad y salud objetiva sin considerar la salud subjetiva, solo atiende de manera parcial la problemática.
  • Desarrollar actividades de Atención de Factores Psicosociales sin considerar las actividades de Gestión de las Emociones en el Trabajo no traerá los beneficios esperados de salud y productividad.
  • Instrumentar acciones que no estén vinculadas integralmente solo generarán gasto con bajo impacto.
  • Capacitar sin implementar evaluaciones de retorno de la Inversión no permite visualizar el impacto del dinero que las organizaciones destinan a capacitar a los empleados.

La falta de Capacitación en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo y en gestión de las emociones en el lugar de trabajo, se estima que afecta a la productividad de la empresa en aproximadamente un 20%, por lo tanto, no adoptar medidas al respecto implica pérdidas económicas además de las consecuencias en salud y seguridad laboral.